Ayer París fue testigo de cómo cientos de fans de varias partes del mundo se reunieron para conmemorar 40 años de la muerte de uno de los grandes iconos del rock, Jim Morrison, en el cementerio de Pere-Lachaise, donde también estuvieron presentes Ray Manzarek (tecladista) y Robbie Krieger (guitarrista), de la legendaria banda The Doors, quienes colocaron veladoras junto a la lápida de su compañero.La tumba de El Rey lagarto, ubicada en el sector seis del cementerio, se encontraba rodeada por vallas metálicas, para protegerla de los seguidores que llegaron armados, en su mayoría, con fotografías, velas, flores y botellas de whisky para conmemorar el fallecimiento de la estrella.
Homenajes a Morrison
Ray Manzarek y Robbie Krieger se presentaron en un concierto a las 7:30 p.m., tiempo de París, en el Bataclán, ubicado en el número 50 del bulevar Voltaire.
En dicho concierto estuvieron presentes seguidores de Italia, Bélgica, Rumania y de otras partes del mundo, así como de diversas edades, incluyendo aquellos que no conocieron en vida al famoso músico.
El gran ausente fue el baterista John Densmore, también integrante de la agrupación, debido a que sostiene un problema legal con sus ex compañeros a causa de asuntos relativos a la autoría.
Sin embargo, sus compañeros desearían estar en contacto con él. “No estamos en los mejores términos, sobre todo después de esta última prueba. A Ray y a mí nos encantaría tenerlo con nosotros, pero él no quiere. Realmente me gustaría que se olvidara de todo esto, no dejo de pedir a los fans y a su familia para convencerlo”, dijo Robbie.
Los boletos de acceso al evento tuvieron un costo de 55 euros, equivalentes a casi 80 dólares.
También ayer domingo la banda tributo The Doors Alive realizó un homenaje para Morrison en el teatro parisino La Cigale.
En España también le rindieron homenaje al cantante y para ello fue proyectada la película The Doors, del director y guionista Oliver Stone; de igual forma, un grupo local llamado The Other Doors, ofreció un recital a manera de tributo.