
La cantante británica Amy Winehouse dejó una herencia de casi 3 millones y medio de euros (4,7 millones de dólares) tras su muerte a los 27 años el pasado mes de julio. Según informó el tabloide “The Sun”, la autora de éxitos como “Rehab” o “You Know I Am No Good”, que batalló durante años con las drogas y el alcohol, tenía un patrimonio al morir valorado en 5 millones de euros (6,7 millones de dólares) en activos, antes de pagar deudas pendientes e impuestos. La considerada diva del soul, que durante su corta carrera sacó al mercado dos exitosos álbumes, “Frank” (2003) y “Back to Black” (2006), no tenía redactado su testamento por lo que se ha dispuesto que su dinero vaya a parar a sus familiares.
Según esto, el ex marido de Winehouse, Blake Fielder-Civil, no recibirá ni un centavo de la herencia de la cantante, que administra su padre, Mitch Winehouse.
El 27 de julio de 2011, Winehouse, habitual en las clínicas de rehabilitación, fue hallada sin vida en su domicilio del barrio de Candem Town (al norte de Londres) después de haber ingerido elevadísimas cantidades de alcohol. En ese momento, la solista londinense de origen judío se encontraba en pleno proceso de desintoxicación.
Según esto, el ex marido de Winehouse, Blake Fielder-Civil, no recibirá ni un centavo de la herencia de la cantante, que administra su padre, Mitch Winehouse.
El 27 de julio de 2011, Winehouse, habitual en las clínicas de rehabilitación, fue hallada sin vida en su domicilio del barrio de Candem Town (al norte de Londres) después de haber ingerido elevadísimas cantidades de alcohol. En ese momento, la solista londinense de origen judío se encontraba en pleno proceso de desintoxicación.