Michael dijo a la prensa frente a su casa que su vida estuvo en peligro, y agradeció al personal del hospital austríaco por salvarlo en su unidad de cuidados intensivos.
Michael lucía débil y falto de aire, además de demacrado.
Dijo que ingresó al hospital a fines del mes pasado, y despertó hace 10 días, pero no dio más detalles.
Michael añadió que "restó importancia" a su enfermedad, que le obligó a cancelar una larga gira, para no asustar a sus fans.