Armadas con cámaras, pancartas e incluso algunas guitarras, cientos de 'bieberianas' pugnaban por demostrar sus conocimientos sobre vida y obra del ídolo adolescente, mientras hacían guardia en el hotel madrileño donde se alojaba. Era la única ocasión de atisbarlo, puesto que la fugaz visita del canadiense para promocionar su disco navideño, "Under The Mistletoe" -"Bajo el muérdago"-, no ha incluido esta vez concierto. No le ha hecho falta.Justin ha dejado a las cientos de fans que le esperaban a las puertas de un céntrico hotel madrileño, en la estacada. Justin Bieber entró por la puerta de trasera, haciéndo caso omiso de los gritos y lloros que las 'beliebers', así se hacen llamar, le lanzaban desde las frías calles de Madrid. Ni un autógrado, ni un saludo. Justin Bieber se encerró en su habitación.
Justin Bieber tendrá una agenda muy apretada durante su visita a Madrid, pero lo que marcará un punto de inflexión será su visita al programa 'El Hormiguero 3.0', de Antena 3. El formato de humor y entrevistas comandado por Pablo Motos se ha visto desbordado. Más de 40.000 personas han solicitado estar presentes durante su visita en el plató de Antena 3 que tendrá lugar el próximo día 16 de noviembre. Durante su intervención interpretará el tema estrella de su último disco y se someterá a las siempre insidiosas pruebas de las hormigas, Trancas y Barrancas.
Una curiosidad, que muestra hasta qué punto Justin Bieber goza de un poder insospechado. 'El Hormiguero 3.0' se caracteriza por grabarse en directo, es lo que otorga picardía al programa. Con Justin Bieber llega la excepción. La justificación: "Justin estará poco tiempo en España".
El primer single, 'Mistletoe', se colocó en el número uno en iTunes nada más ponerse a la venta el pasado 31 de octubre, mientras que el disco ha sido la entrada más fuerte de la semana en el top 100.
COLABORACIONES DE LUJO
Para esta nueva entrega, el chico dorado ha estado arropado por lo más granado del sector, desde Mariah Carey, veterana en estas lides, hasta el rapero Usher, pasando por los Boyz II Men. El disco incluye clásicos como 'All I Want for Christmas is You', su villancico favorito y que interpreta a dúo con Carey, o el más clásico todavía 'Drummer Boy' ('El tamborilero'), en el que sustituye las panderetas y el ropopompom castizo por la ayuda del rapero Busta Rhymes.
Colaboraciones de altura que no extrañan en el sector, ya que todo lo que este chico toca se convierte en oro desde su azaroso descubrimiento en 2008, cuando un productor vio sus vídeos colgados en el inmenso océano virtual de Youtube.
Solo con su primer disco, 'My world', Bieber ha ido atesorando premios y récords, como convertirse en el artista más joven de la historia en alcanzar el número uno en el Billboard Hot. Un éxito que otros grandes artistas han tardado años en vislumbrar siquiera, aunque no cree que triunfar a una edad temprana pueda perjudicarle en un futuro. "No se trata de crecer deprisa sino de vivir la vida e intentar disfrutarla", asegura Bieber, que tuvo una infancia y una vida "normal" hasta los 14 años, con experiencias tanto en la niñez como en la adolescencia que atesora como recuerdos: "He tenido amigos, he tenido novias y me he divertido. No sé si en el futuro echaré de menos algo, pero ha sido increíble", admite.
Para evitar disgustos, su propósito es ir despacio y mantenerse rodeado de gente que le apoye y que le quiera. "Voy a estar bien", asegura convencido.De momento, ya se ha planeado unas fiestas navideñas muy caseras. Pese al abanico de posibilidades, la joven estrella no ve el momento de disfrutar de nuevo de los platos especiales de su abuela para estas emblemáticas fechas mientras escuchan su nuevo disco, "si es que lo soportan todas las fiestas", ironiza.
AJENO A LOS RUMORES
Para este viaje, el joven canadiense ha estado acompañado de su novia, Selena Gómez, con quien ha pasado unos días en París ajeno a los rumores sobre su paternidad que la semana pasada incendiaron la red y el 'El mundo de Justin Bieber', un paraíso virtual donde atesora 36 millones de seguidores en Facebook y 13 millones en Twitter que siguen atentamente cada novedad en su vida.
Un cálido universo al que, asegura, no está dispuesto a renunciar, y menos para pasar de ser solista a formar parte de una boyband: "Odiaría tener que compartir a mis fans".